Año Sabatico

Año Sabático

Vivimos en una sociedad donde pasamos de la escuela a la universidad, luego al trabajo y finalmente a la jubilación pero, ¿no estamos olvidando algo?

De nada sirve seguir ese estilo de vida si olvidamos darnos un tiempo para nosotros mismos y disfrutar de la vida que tenemos, independientemente de si te gusta viajar o no.

¿Qué es un año sabático?

Seguramente has visto a varias personas de todas las edades que se ponen a viajar por el mundo sin un plan muy definido, saben en dónde están y de donde vienen aunque a dónde van puede ser un misterio incluso para ellos.

Las personas que acabo de describir están pasando un año sabático pero no es el único caso.

Un año sabático, o gap year como se conoce en inglés, es un periodo de tiempo libre que tomamos para nosotros mismos.

La idea es utilizar ese tiempo para dejar de preocuparnos de las responsabilidades que podamos tener en nuestras casas, estudios o trabajo.

Al contrario, durante un año sabático nos enfocamos en nuestros propios intereses.

Vale la pena aclarar que aunque se menciona la palabra “año”, la duración de un año sabático no tiene por qué ser exactamente 12 meses, puede durar solo un par de meses o extenderse por más de un año.

¿Tomar un año sabático es bueno o malo?

La decisión de dejar todo por viajar o dedicarte a algún proyecto en particular no siempre será bien vista, claro que esto muchas veces depende de qué tan acostumbrada esté la cultura de la sociedad respecto a darse un año sabático.

En algunos países es una práctica común que luego de terminar la escuela o bachillerato te tomes un año completo para dedicarte a pensar qué harás con tu vida, en qué rubro quieres desempeñarte, qué quieres estudiar, entre otras cosas.

Como te podrás imaginar, no te la vas a pasar pensando en esos misterios de la vida 24/7 todo el tiempo que dure el momento sabático, también habrá momentos para divertirse y hacer otras cosas que mencionaré más adelante en este artículo.

Lo opuesto ocurre en países como los latinoamericanos, donde esta costumbre de tomarse un año libre es mal vista por la sociedad.

En el caso que un joven que ha terminado el colegio diga que quiere tomarse un año para pensar qué hacer con su vida antes de entrar a la universidad o instituto de nivel superior es mal visto por sus padres y círculo cercano.

Lo mismo pasa con los adultos que piensan que los días de vacaciones al año que tiene por ley no le es suficiente para poder viajar por el mundo ni poder aprovechar su vida a su ritmo.

Es más, la situación en Latinoamérica al momento de escribir este post hace difícil que una persona pueda conseguir trabajo tan fácilmente luego de salirse de su anterior empleo, pudiendo pasar desde varios meses hasta más de un año.

Razones por las que tomar un año sabático

Independientemente de lo que piense la sociedad, habrá situaciones en donde tomar un año sabático será tu mejor elección.

Se trata del tipo de situaciones en las que podemos arrepentirnos el resto de nuestra vida por no haberla tomado así que hay que prestar atención cuando se presentes algunos de los siguientes casos.

No sabes qué hacer con tu vida

Puedes creer que es un problema típico de la juventud pero los adultos también podemos pasar por eso, me incluyo.

Estamos tan acostumbrados a vivir en una rutina como puede ser levantarse para ir a trabajar, cumplir tu horario de trabajo, ir a tu casa y dormir para volver a hacer lo mismo al día siguiente.

Aunque lo veas como una solución sencilla para hacer pasar el tiempo, esto hace que se vuelva difícil responder la pregunta: ¿Qué hago con mi vida de aquí en adelante?

Siempre puedes dar una respuesta genérica como “estoy ahorrando para…” pero no te tomas el tiempo para pensar si:

  • Estás haciendo lo que te gusta y apasiona.
  • Ganas el dinero que te mereces.
  • Vives una vida feliz.

Recuerda que el tiempo perdido no se recupera y en algún momento pondrás en duda si hiciste lo correcto con las decisiones que tomaste, esto incluso te puede llevar a la depresión.

¿Ahora entiendes por qué es importante tomarse un tiempo para pensar en lo que harás en tu futuro?

Necesitas un respiro

Si llevas años haciendo lo mismo y sientes que vas a estallar lo mejor es que te tomes un descanso más largo que las vacaciones que te pueden dar en el trabajo.

Esto no significa que dejes de lado tu carrera profesional para convertirte en mochilero ni nada por el estilo.

Solo te estarás dando el tiempo que necesitas y mereces, al fin y al cabo no hay que esperar a estar jubilados para poder hacer lo que queremos.

Ten en cuenta que mientras más edad tenemos menos energías nos queda.

En línea con lo anterior, es mejor ir tomando un adelanto de tus años de jubilación mediante unas vacaciones sabáticas para que lo disfrutes tú mismo, si lo haces cuando seas mayor seguramente tu tiempo se enfocará más en tu familia.

Más adelante te explico cómo puedes hacerlo.

Quieres iniciar un proyecto personal

Seguramente tienes una idea o un proyecto en mente pero sientes que el tiempo no te alcanza.

Esto puede deberse a muchas razones pero si no has empezado tu idea por falta de tiempo qué mejor forma de tomarse un año sabático para desarrollar tu idea, armar tu proyecto, implementarlo y ver sus frutos.

Ya sea que te vaya bien o te vaya mal pero tendrás la satisfacción de que has hecho algo por ti mismo y se te hará más fácil si luego quieres emprender otro proyecto porque ya tienes la experiencia del primero.

No tiene por qué ser algo costoso, puede ser que solo requiera de tu tiempo sin necesidad de capital como es el caso de escribir un libro.

Buscas nuevas ideas

Si haces siempre lo mismo tendrás los mismos resultados.

Cuando haces cosas diferentes o cambias de entorno haces que tu cerebro busque adaptarse al cambio y mientras más lo fuerzas a trabajas tendrás nuevas ideas corriendo por tu cabeza como gacelas.

Tampoco hay que creer que al primer día tendrás una lluvia de ideas, sería genial, lo normal es que vayan apareciendo a lo largo del tiempo.

Las mejores ideas llegan cuando menos lo esperas.

Mejorar tu dominio de un idioma extranjero

Tomarse un año sabático te da la oportunidad no solo de conocer personas de diferentes culturas sino también diferentes idiomas.

Si ya tienes un conocimiento decente de un idioma extranjero – como el inglés – será la oportunidad perfecta para pulirlo practicando con personas que tienen ese idioma como lengua materna y hacer amistad con ellos mientras practicas dicho idioma.

Mientras que, si has optado por conocer un país donde no sabes nada del idioma local también hay que ver el lado bueno porque te verás forzado a aprender un idioma extranjero, puede que no te conviertas en un experto pero aprenderás como defenderte.

Reconectar con tu familia

Sin darnos cuenta podemos estar alejando a nuestra familia.

¿Recuerdas el último cumpleaños de un familiar al que asististe? ¿Cuándo fue la última vez que llamaste a tus padres o que le dedicaste tiempo a tus hijos o primos?

Si no te acuerdas lo mejor será que consideres seriamente reconectar con tus familiares durante tu año sabático, quizás no sea lo único que hagas pero puedes dedicarle un tiempo.

¿Qué se hace en un año sabático?

Como ya te habrás dado cuenta por algunos casos no es un momento en el que te las vas a pasar mirando las pelusas mientras pasa el tiempo, de ser así mejor tomar vacaciones.

Durante un año sabático se hace todo lo contrario a esa creencia popular, aprovechas tu tiempo para hacer las cosas que te apasionan o que nunca te has atrevido a hacer con anterioridad pero que te mueres de ganas por hacerlo.

En pocas palabras, en un año sabático se tiene la libertad para hacer lo que queremos.

En los casos donde debes tomar un año sabático ya has visto buena parte de las cosas que se hacen durante un año sabático así que me voy a centrar en otra actividad que es la más popular por la gente joven… y por personas no tan jóvenes, me refiero a voluntariados en el extranjero.

Voluntariado internacional

Un voluntariado en el extranjero es la mejor forma de visitar otros países y ahorrar en el camino.

Muchos de los voluntariados en el extranjero intercambian unas horas de trabajo al día por alojamiento y comida.

Aunque es cierto que algunos te pueden cobrar por la comida y demás gastos administrativos como luz, agua y demás servicios; el precio resulta bastante simbólico.

Dentro de los voluntariados en el extranjero se pueden dividir en trabajos en hostels, ayudas a ONGs, y proyectos ecológicos.

También te puede interesar practicar turismo sustentable.

Habilidades en voluntariados

Los trabajos voluntarios en el extranjero son bastante variados y puedes aplicar dependiendo de las habilidades que sepas y con las que te sientas a gusto realizar.

Si no sabes algo, lo puedes aprender pero si no te gusta desistirás y a los pocos días ya querrás estar de regreso en tu casa.

En cada uno hay un mundo de tareas que puedes hacer, lo mejor es que busques un trabajo que vaya con tus habilidades como ya te lo mencioné anteriormente.

No hace falta que te compliques mucho pensando en lo que eres bueno o que tus habilidades deben ser muy especializadas.

Por ejemplo, a continuación verás habilidades útiles en un voluntario internacional:

  • Si conoces algo de un idioma extranjero puedes enseñarlo.
  • De saber yoga puedes volverte instructor (sin haber sido instructor certificado previamente).
  • Por otro lado, si cocinas para ti mismo puedes cocinar para otros.

¿Se gana dinero en un voluntariado?

Claro que estos voluntariados no son remunerados, con excepción de algunos que sí lo son, pero te ayudan a ahorrar tus gastos, conocer otras personas y aprender de la cultura local.

En general, los voluntarios se realizan sin goce de sueldo pero en su lugar te permiten desarrollar habilidades que no aprenden durante los estudios o que resultan difíciles de aprender en el ámbito laboral.

¿Cómo realizar un voluntariado?

Empieza por tener un pasaporte vigente a la hora de postular a un voluntariado internacional y no te olvides del seguro de viaje y de aplicarte las vacunas necesarias que te puedan pedir para ser admitido en el país que visitarás.

Dentro de las principales plataformas para encontrar voluntariados en el extranjero tenemos:

¿Cómo pedir un año sabático en el trabajo?

Pedir un año sabático en tu centro de labores puede ser complicado pero no imposible, al fin y al cabo no pierdes nada con intentarlo.

Comienza por preguntar a tu jefe directo o al área de recursos humanos de la empresa donde trabajas si tienen licencias sin goce de haber.

Dicho de otra manera, vas a estar sin sueldo durante ese tiempo pero al término de dicho periodo continuarás teniendo un vínculo laboral con tu empleador.

En algunos lugares solo dan estas licencias para cursar estudios pero ¿qué mejor forma de aprender francés que dentro de la misma Francia? O aprender alemán en Alemania ¿entiendes lo que digo?

A eso le puedes sumar tus días de vacaciones para extender tu año sabático un poco más.

¿Qué se necesita para tomar un año sabático?

Hasta ahora todo suena muy bonito y no tiene por qué ser lo contrario.

Para eso debes tener en cuenta dos requisitos antes de iniciar tu año sabático para que le saques el máximo provecho.

Lo primero que debes tener en mente para empezar la planificación de lo que harás durante tu año sabático, no basta con irte de licencia, renunciar o dejar los estudios para irte a la deriva porque terminarás malgastando tu tiempo y dinero.

En lugar de aprovechar en hacer lo que quieres hacer puedes terminar recostado en tu cama dejando los días pasar hasta que tengas algo claro de lo que quieres hacer.

Nadie te pedirá una planificación a detalle porque es cierto que muchas cosas salen de improviso así que es suficiente con que tengas un cronograma a grandes rasgos de lo que harás.

Sin ser menos importante, también vas a requerir de los medios para financiar el año sabático.

Si no tienes el suficiente dinero para costearlo terminarás regresando a tu trabajo más rápido de lo que imaginas, y si ya habías renunciado, tendrás que ponerte a buscar empleo.

Lo bueno es que en el mundo existen varias formas de viajar gratis o con poco presupuesto.

Por ejemplo, si durante tu viaje trabajas como voluntario en algún alojamiento te puedes estar ahorrando el hospedaje y comida.

Es cierto que no necesariamente vas a encontrar voluntarios durante todo tu viaje pero serán un gran alivio para tu bolsillo cada vez que lo hagas.

¿Tomar un año sabático a los 40 o 50 años?

Si los 30 años son los nuevos 20 por qué no extender este pensamiento y buscar sentirnos jóvenes todo el día durante todos los días.

En el momento en que te comiences a sentir viejo es cuando verdaderamente sentirás que todo te pesa, que las horas pasan lento y siempre son lo mismo, entre otras cosas.

La edad no es una limitante para tomarse un sabático y el miedo es el mismo sin importar la edad que tengas.

Te estás lanzando a la aventura y no tienes certeza de lo que resultará luego de tu año sabático lo único seguro es que es la oportunidad para que hagas lo que te apasiona así que aprovéchalo para divertirte en el camino.

Realizar un año sabático a los 40 o 50 años significa que habrán pasado años de trabajo con lo que tendrás más dinero en comparación a un joven que aún no comienza la universidad.

Esto te permite tener un mejor colchón económico para afrontar los imprevistos que pueden salir; y que seguramente saldrán durante el día a día.

Cuando menos lo quieres se rompe algo, te enfermas o lo que sea.

Además, no es como tomarse un año sabático a los 18 años donde usualmente se pide dinero a los padres.

También es cierto que con el tiempo llega la experiencia pero queramos o no tenemos menos energía.

Hay que dividir la energía en dos; la que está ligada a tu estado mental que puedes controlar cuando aprender a elegir a sentirte bien contigo mismo.

Y la energía que viene de tus músculos, los cuales luego de los 40 comienzan a perder tono, especialmente si no gozas de una alimentación balanceada y ejercicio.